| |
"Pues... fácil. Brasil tiene tantas facetas, que cualquiera
de ellas me servirá de gancho" pensé cuando me
llamaron para ser comisario de esta edición del concurso, proponer
un tema y su gráfica. Nada más equivocado. Tratándose
de Brasil, si hablamos de música, ¿dónde queda la
literatura, el cine, la publicidad? Si hablamos de playa, ¿dónde
queda el pantanal? Si hablamos de sol, ¿dónde queda el frío
del sur? Si hablamos de belleza, ¿dónde queda la miseria,
la corrupción, la violencia?
"La parte", en este caso, lo tiene difícil para representar
"el todo".
Como es sabido, Brasil es una ensalada de recursos naturales y de culturas,
y sus orígenes son tan dispares como Japón y Holanda. "¿Qué
dice?" –se preguntarán- "Si en Brasil
lo que hay son ¡mulatas, caipiriña, sol y carnaval!".
¡Pues, no! Hay más. Al norte de Brasil, con 40 grados a la
sombra, llegaron los holandeses a colonizar, pintando en sus paisajes
“realistas” un cielo gris que nunca pudo existir ahí.
En São Paulo, en el barrio de la “Liberdade”, los japoneses
han creado su microclima, con globos rojos decorando las calles. Al sur
llegaron los alemanes, con su arquitectura y sus pasteles. Llegaron italianos,
franceses, árabes, coreanos... y antes que todos ellos, muchos
portugueses y africanos (de todos los matices), cuyas “aventuras
amorosas” crearon al "mulato" (de todos los tonos). Curiosamente
el mundo hispano es el que menos influencia tuvo, aunque rodea toda su
frontera.
¿Indígenas? Ni se sabe ya qué son. Seguramente Brasil
es de los países sudamericanos con menor porcentaje indígena
en su población. Como no aceptaron ser esclavos, sólo les
quedó la extinción.
En cuanto al concurso, quisimos reforzar su divulgación fuera
de los grandes centros urbanos. Quisimos llegar a las ciudades, e incluso
provincias, pequeñas y olvidadas, muy pocas veces consideradas
como “público objetivo” en los >>
|